otografía satelital tomada por la NASA el 7 de julio a la región de la Barrera de Hielo Larsen C, en el oeste de la Antártida. (NASA)
Los expertos en estudios antárticos de la universidad galesa de Swansea, en el Reino Unido, indicaron que el desprendimiento se produjo entre el último lunes y esta mañana, cuando la enorme masa glaciar se separó del segmento Larsen C del continente blanco.
Por su parte, el glaciólogo argentino Sebastián Marinsek, jefe de Glaciología del Instituto Argentino Atlántico, precisó en diálogo con Télam que el témpano que se desprendió “está a la deriva” y que es “un fragmento del frente de la barrera de hielo Larsen C”.
Marinsek expresó que la dirección que tome “depende de la corriente, o puede ser que en algún lugar encuentre una zona menos profunda y quede detenido o no, o que al ser una masa muy grande se fragmente o se derrita, son cosas que hoy no se pueden afirmar, no se sabe”.
En este sentido, el especialista precisó que “el comportamiento del témpano o iceberg (en inglés) es incierto, hay que seguir monitoreando”, pero descartó que pueda aumentar el nivel de las aguas del océano “porque ya estaba flotando, tanto el témpano como la barrera; y si se derrite tampoco cambia porque está en equilibrio”.
Vista aérea del desprendimiento del Larsen. (Reuters)
“Los témpanos y grietas se generan todo el tiempo y son parte de un proceso natural que se da en los glaciares” aunque “lo novedoso en este caso es el tamaño del témpano”, enfatizó el experto argentino tras agregar que “en el momento que hicimos la medición era de unos 5.800 kilómetros cuadrados; puede ser que esté un poco más”.



No hay comentarios:
Publicar un comentario