La NASA ha desarrollado esta nueva rueda para dotar con ella a sus vehículos en Marte, pero en el Centro Glenn la han probado con éxito en un todoterreno. No es barata de fabricar, pero su durabilidad la hace muy interesante para aplicaciones como vehículos industriales y militares. Con el tiempo es posible que lleguemos a verla en automóviles. Sería una bienvenida sustituta a los neumáticos convencionales. [vía NASA]